Por la gran diversitad de tonalidades que adopta, el ámbar ofrece infinitas posibilidades creativas guiando naturalmente a artistas, artesanos y aequitectos a la realización de obras maestras cada vez más complejas que culminan en el legendario Salón de Ámbar.
Hace veintiún años, y con el propósito de reconstruir esta obra maestra y hacerla renacer con su antiguo esplendor, se recurrió a los maestros artesanos más famosos de Rusia quienes, tras estudiar los complicadísimos métodos de trabajo de la época, consigueron restablecer el Salón de Ámbar den el taller del museo del Palacio Catalina.