LA  IDEA 

 

           Y  SU  EVOLUCIÓN

 
La idea de colocar una mina de grafito en una pieza de madera cuenta con cientos de años de antigüedad; no se  trataba de algo nuevo cuando mis antepasados fundaron una fábrica de lápices en 1761. Pero mi tatarabuelo el Barón Lothar von Faber, que se hizo cargo de la empresa en 1839, fue pionero en el mundo en convertir el lapicero en un producto genuino de calidad y el precursor en lanzar útiles de escritura con marca propia.
La compañia Faber-Castell no es sólo la más antigua en la fabricación de útiles  de escritura, sino también la marca más reconocida mundialmente en lápices de grafito de color, que todavía guardan gran similitud con los que se fabricaban hace 150 años.
Para mí sigue siendo un reto personal, descubrir productos de tiempos pasados y acercarlos hasta nuestros días con diseños intemporales empleando la más moderna tecnología. Esta idea basada en los selectos útiles de escritura que crearon mis antepasados fue tomando forma hasta convertirse en la Colección "Graf von Faber-Castell".
Para mí simboliza la discreción ideal de selectos materiales de gran belleza estética con un alto nivel de funcionalidad.
 
 

 
  Deutsch  English  Francais  Italiano  Português  Español    Türkçe